

Los Dogon son un pueblo que vive en una región rocosa de Mali, suspendida en el peñasco de Bandiagara, cuya altura varía entre cuatrocientos y setecientos metros sobre una extensión de unos doscientos cincuenta km. Esta región está entre Burkina Faso y Mali. Los Dogon tienen una mitología tan rica como complexa. Sus leyendas contienen conocimientos astronómicos que para la ciencia es un enigma. La sabiduría de este pueblo contiene datos precisos y detallados sobre el sistema solar, que en muchos casos sólo entraran a formar parte de la astronomía moderna bastante recientemente: describen la luna como "seca y estéril", saben que el planeta Júpiter (que llaman "Dana Tolo") tiene cuatro grandes satélites, conocen los anillo de Saturno, y que los planetas describen órbitas elípticas alrededor del Sol.


Así que los Dogon conocían Sirio B, aunque era invisible. Los dibujos representativos que hacen de la órbita de Sirio B, alrededor de Sirio A, son exactamente idénticos a los del moderno diagrama astronómico. También aseguran que Sirio B, es una estrella muy pequeña. La llaman "Po Tolo". Afirman que a pesar de ser muy pequeña, es muy pesada, la más pesada que existe, constituida por un material más brillante que el hierro, y que denominan "Sagala". Según la astronomía oficial, se sabe que Sirio B es una "enana blanca", una estrella muy pequeña y muy pesada.
Según su mitología, "Po Tolo" da una vuelta alrededor de Sirio cada 50 anos (según la ciencia oficial los cálculos dan un resultado de 50,040 años); pero también dicen que además de "Po Tolo", la compañera de Sirio, existe otra estrella que es 4 veces mayor que "Po Tolo" pero mucho más ligera, que tiene una órbita más exterior y que también tarda 50 años en su rotación alrededor de Sirio; llamada por los Dogon "Emme Ya"; (por primera vez, en 1862, el astrónomo americano Alvan Clark consiguió ver que la estrella de Sirio no era solamente una, sino dos estrellas. Con un objetivo de 47 cm. de diámetro pudo distinguir la que fue conocida en ese momento como Sirio B. Posteriormente, en una época mucho más reciente, se detectó la existencia de una tercera estrella que completaba el sistema de Sirio, Sirio C, la "Emme Ya" de los Dogon).

